Los embajadores de la UE apoyaron el acuerdo en una reunión celebrada en Bruselas el viernes, a pesar de la oposición de Francia y varios paÃses, según personas familiarizadas con el asunto, que hablaron bajo condición de anonimato. Para su aprobación solo se necesitaba una mayorÃa cualificada de los Estados miembros.
El acuerdo, que también incluye a Brasil, Uruguay y Argentina, pondrá fin a 25 años de negociaciones para eliminar aranceles e impulsar las exportaciones, creando un mercado integrado de 780 millones de consumidores. Sin embargo, el acuerdo ha resultado muy controvertido, sobre todo entre los agricultores europeos, preocupados por la afluencia de importaciones agrÃcolas a la UE.
Los agricultores protestaron en el centro de ParÃs la vÃspera de la decisión, mientras que el viernes se produjeron manifestaciones en Polonia. Irlanda estuvo entre los paÃses que votaron en contra del acuerdo.
El apoyo de Italia
Los lÃderes de la UE esperaban ratificar el pacto en su cumbre del mes pasado, pero la oposición de último minuto por parte de Italia, que se convirtió en el voto decisivo, frustró el acuerdo.
Sin embargo, finalmente Roma respaldó la propuesta en la reunión del viernes, en parte debido al dinero adicional ofrecido por la comisión a principios de esta semana para los agricultores en el próximo presupuesto a largo plazo de la UE.
Salvaguardas
Las medidas de salvaguardia ofrecidas a los agricultores también ayudaron a convencer a Italia. Estas incluyen el compromiso de abrir una investigación sobre la posible suspensión de aranceles preferenciales si se produce un aumento en los volúmenes de importación desde América del Sur o una disminución en los precios en comparación con el promedio de tres años.
El umbral en el que se activarÃa esta investigación se ha fijado en el 5%, por debajo de la propuesta más reciente del 8%, tras la presión ejercida por paÃses como Italia y Francia, asà como por el Parlamento Europeo.
Francia, que se ha opuesto sistemáticamente al acuerdo comercial afirmando que perjudicará a los agricultores y consumidores europeos, votó en contra del pacto.
La oposición de Francia
Francia es favorable al comercio internacional, pero el acuerdo UE-Mercosur es un acuerdo de otra época, negociado durante demasiado tiempo sobre bases que están demasiado obsoletas, afirmó el presidente francés Emmanuel Macron en una publicación en X el jueves por la noche. No justifica exponer sectores agrÃcolas sensibles y esenciales a riesgos para nuestra soberanÃa alimentaria.
El acuerdo comercial UE-Mercosur, que también debe ser respaldado por el Parlamento Europeo, es el más grande jamás negociado por Bruselas.
Durante más de dos décadas, las conversaciones se han pausado y reiniciado perpetuamente mientras los funcionarios intentaban calmar las preocupaciones sobre las protecciones ambientales y los estándares agroalimentarios del bloque del Mercosur. Sin embargo, paÃses como Alemania y España están firmemente a favor del acuerdo, que abrirá nuevas oportunidades de exportación.
Bloomberg Economics ha estimado que el acuerdo impulsarÃa la economÃa del bloque del Mercosur hasta en un 0.7% y la de Europa en un 0.1%. GeopolÃticamente, también fortalecerÃa la presencia de la UE en una región donde China ha surgido como un importante proveedor industrial y comprador de materias primas.